Enoturismo en la Geria
Destino ideal para catar vinos de malvasía volcánica mientras descubres una técnica de cultivo única en el mundo. Hoyos excavados en la ceniza. Vides protegidas por muros de piedra negra. Un paisaje que no existe en ningún otro lugar. La Geria está a menos de media hora del hotel, lo suficientemente cerca para convertirlo en una tarde perfecta.
La Geria empieza en el hotel
En Plus Fariones, La Geria empieza antes de que salgas.
La Geria Lobby Bar no lleva ese nombre por casualidad. Es un homenaje a la zona vitivinícola más singular de Lanzarote y una manera de traer sus vinos al hotel antes de que vayas a descubrir el paisaje que los produce. Porque La Geria hay que verla para entenderla.
El suelo está cubierto de lapilli, la ceniza volcánica que quedó tras las erupciones del siglo XVIII. Los agricultores desarrollaron hace siglos algo que no existe en ningún otro lugar: excavar hoyos hasta la tierra fértil, plantar la vid en el centro y levantar un muro semicircular de piedra para protegerla del viento atlántico. Visto desde las alturas, el valle entero parece sembrado de círculos negros. Es uno de los paisajes más fotografiados de Lanzarote.
Lo que hay en la copa
Pero lo más interesante está en lo que no se ve. La malvasía volcánica tiene un color dorado que te avisa de lo que viene. El primer sorbo es fresco, casi inesperadamente ligero. Y luego aparece: un fondo mineral que no habías encontrado en ningún otro vino. Es el suelo volcánico en la copa. Literal.
Para vivirlo de cerca, las bodegas de la zona ofrecen visitas y catas en un entorno que ya de por sí merece el desplazamiento. El Grifo, la más antigua de Canarias fundada en 1880, tiene también un pequeño museo del vino. Bodega La Geria y Stratvs completan una tarde difícil de olvidar.
Todo a menos de media hora desde el hotel. Nuestro equipo puede recomendarte qué bodegas visitar y cómo sacarle el máximo partido al día.