Descubre el arte de César
Sus oasis de agua marina y jardines autóctonos transforman el litoral en un museo vivo que respeta la esencia canaria. Los Jameos del Agua, la Fundación César Manrique o el Jardín de Cactus son paradas imprescindibles que no deberían faltar en ninguna estancia. Una obra que lleva décadas creciendo junto a la isla.
Empieza aquí dentro
Antes de salir a descubrir a César Manrique, ya lo habrás encontrado aquí dentro.
Sus obras forman parte de los espacios de Plus Fariones. No como decoración, sino como punto de partida. Porque la obra de Manrique no empieza en ningún museo concreto: está en todas partes, y quien aprende a reconocerla cambia la manera de ver la isla entera.
El hombre detrás de la isla
Para entender por qué, ayuda saber quién era. Manrique nació en Arrecife en 1919. Estudió en Madrid, vivió en Nueva York y en 1966 volvió a Lanzarote con una idea clara: que el arte más honesto es el que no compite con el lugar donde nace, sino que lo amplifica.
Esa idea se ve en cada uno de sus espacios. El Mirador del Río se funde con el acantilado y deja que el estrecho de La Graciosa hable solo. Los Jameos del Agua convierten una cueva volcánica en un espacio habitable sin tocar lo que la hacía extraordinaria. El Jardín de Cactus crece en una antigua cantera de lapilli como si la naturaleza lo hubiera dispuesto así desde el principio.
La casa que nació de la lava
Y luego está su casa, la Fundación César Manrique en Tahíche. No parece una casa desde fuera. Desde dentro, tampoco. Las habitaciones nacen de burbujas de lava. Los techos son la roca. La luz entra donde la roca lo permite. Estar ahí dentro es entender que para Manrique no había diferencia entre vivir y crear.
Quien se aloja en Plus Fariones llega a todos esos lugares con una ventaja: ya conoce la obra, ya la ha sentido. Y eso, aunque no lo notes en el momento, cambia la experiencia por completo.
Nuestro equipo puede orientarte sobre qué visitar y en qué orden. La mayoría de sus espacios están a menos de una hora desde el hotel.